Iba cargado de Azúcar hasta los topes, supongo que por el jet lag me había levantado muy temprano y eran las 7 de la mañana cuando caminaba con un donuts gigante glaseado dentro de mi estómago y un café enorme en la mano.

En Noviembre el sol de las 7 de la mañana no calienta Manhattan,es agradable caminar a esas horas. Me dirigía hacia el este de la isla, quería ver el Roosevelt Bridge, construido en 1901 y que conecta Manhattan con Queens  Rossvelt Island. Es interesante montar en el teleférico que te lleva a esta última isla, las vistas sobre el Midtown así como del puente merecen solo en viaje hasta ese lugar.

Una vez de vuelta en Manhattan deambule sin mucho sentido entre el upper east side y Central Park y me deje tragar por el metro para ir a comer al Lowert East Side. El sabor allí habla español, o por lo menos lo hace en los muchos bares, restaurantes o Delis donde puedes ver la carta en español. Nada glamurosos son restaurantes para los locales, donde la gente saluda al entrar porque se conocen. Lo mejor es que puede comer por 6 dólares, siempre que lleves cash ya que no aceptan tarjeta de crédito en muchos.

Después he buscado una silla, una de esas miles de sillas que hay repartidas por la calles de Manhattan, a disposición libre de los vecinos y turistas y me he sentado y he estado sacando conclusiones.

New york no hay bancos para sentarse, bueno si hay, pero lo que más hay por toda la ciudad, en cualquier sitio son sillas. Sillas por la calle, en medio de la calle o en una plaza y en algunos sitios hasta mesas. Y la gente no se las lleva a sus casas ni la roba ni nada, vuelves al día siguiente y están en el mismo sitio. Y no están pegadas al suelo. La ciudad está más limpia y más preparada para el turista que la última vez. Estando en Times Square, me pregunte qué pensaría Jack Keuroac y su generación Beat si vieran el centro desde el que partían y terminaban todas su andanzas, convertido en un Disneyland, pero aun así, todavía mola.

Los textos pertenecientes a a este post pertenecen a los redactados durante 2009 en mi visita a  Manhattan para la realización de un proyecto fotografico. Han sido recuperados, corregidos y modificados de un antiguo blog que publiqué en su día.